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El Voto (In)Útil

Autor invitado: Juan Olazabal

Me estreno en este interesante blog con un asunto acorde con la temática del mismo. Se trata de un tema en el que siempre he estado interesado y que por motivos por todos conocidos está de rabiosa actualidad.

Para los que nos interesa la actualidad y creemos que la política sí es una forma fundamental de cambiar la vida de las personas, este año parece que va a ser un año muy interesante. Se acercan elecciones Municipales y Autonómicas en primavera, y Generales seguramente en otoño.

Hace unos meses casi todos hemos podido disfrutar de unos días de descanso coincidiendo con las Navidades y hemos aprovechado para visitar a la familia y amigos. Después de tanto tiempo vuelven a surgir los debates de siempre sobre la actualidad. En esta ocasión además del “Pequeño Nicolás”, la frustrada fusión de UPyD y Ciudadanos y el aumento en intención y estimación de voto de Podemos, y los diferentes pareceres en cuanto a sus posibles consecuencias, en mi caso ha surgido en varias ocasiones el eterno debate sobre el “Voto Útil”. Tal ha sido la insistencia que no he podido evitar intentar ordenar las ideas en estas líneas.

En mi opinión el “Voto Útil” es una auténtica falacia. Se trata de un invento de los partidos tradicionales y mayoritarios con la única intención de engañar al electorado para perpetuarse indefinidamente en el poder.

A continuación intento razonar y explicar el por qué de esta opinión.

Para empezar todos los votos son igual de útiles. Con cada voto y con todos por igual, se está apoyando al único sistema que garantiza la voluntad de la ciudadanía, el respeto a la ley y a los derechos humanos, la igualdad de oportunidades, la división de poderes y tantas otras cuestiones tan importantes para todos: la Democracia.

Sin embargo en relación a su traducción en escaños, todos los votos vayan donde vayan, son en mi opinión igual de inútiles. Con nuestro sistema electoral y con cualquier otro, a todos los partidos siempre les sobra más de un voto para conseguir el número de escaños obtenido. De la misma forma siempre les falta más de un voto para conseguir un escaño más. El día en que un partido en cualquier elección de cualquier país del Mundo consiga un escaño más por un solo voto, entonces todos esos votantes podrán decir que su voto ha sido “Útil”. De la misma forma, el día en que un partido en cualquier elección de cualquier país del Mundo le falte un solo voto para conseguir un nuevo escaño, entonces los que no le votaron podrán decir que su voto hubiera sido “Útil” de haberlo hecho.

El cálculo aproximado de la probabilidad de que esto suceda, lo dejo para algún matemático loco, pero como diría la niña del anuncio es ininfinitesimal. Sirva como ejemplo el resultado en España de las últimas elecciones al Parlamento Europeo en las que como se trata de una única circunscripción el problema es bastante más sencillo.

Partido Votos que faltaron para obtener un escaño más Votos que sobraron para el último escaño obtenido
PP 134.106 113.451
PSOE 117.031 130.526
IU 170.332 77.225
Podemos 239.394 8.163
UPyD 221.791 25.766
CEU 139.538 108.019
EPDD 113.600 133.957
Ciudadanos 252.456 5.266
LPD 170.580 76.976
Primavera Europea 195.270 52.286
VOX 2.634

Tabla 1. Cálculos realizados a partir de los votos obtenidos por cada partido, publicados en el País con el 99,77% escrutado

Con este argumento creo que queda demostrada la inutilidad de seguir la falacia del mal llamado en mi opinión “Voto Útil”. Pero de este único argumento podría deducirse que tan inútil es seguirla como no seguirla.

Sin embargo, si seguimos la recomendación de votar a partidos mayoritarios en lugar de minoritarios con el único argumento del “Voto Útil” nos encontramos con varios efectos no deseados.

  1. La Conciencia.

Si seguimos la recomendación de votar a partidos mayoritarios en lugar de minoritarios con el único argumento del “Voto Útil” no estaremos votando en conciencia, y sólo esto, aunque sólo sea en el terreno teórico, ya supone un importante déficit democrático.

  1. El mensaje.

Si seguimos la recomendación de votar a partidos mayoritarios en lugar de minoritarios con el único argumento del “Voto Útil”, aunque no hubiera diferencias en cuanto a la distribución de escaños, sí habrá diferencias en cuanto al número de votos obtenido por cada formación política. Este dato aunque parece que no tendría repercusiones prácticas a corto plazo ,sí es un importante mensaje que los partidos y los políticos analizan con detalle y que por lo tanto tienen en cuenta y puede tener repercusiones.

En concreto, un campo en el que tiene una importante repercusión es en el tema tan decisivo de la Ley Electoral. Nuestra Ley Electoral vigente establece un reparto de escaños no proporcional al número de votos debido fundamentalmente a la existencia de 52 circunscripciones en lugar de una. Este reparto no proporcional será menos proporcional y por lo tanto más evidente cuantos más votos “inútiles” obtengan los partidos no mayoritarios. Este mensaje de la ciudadanía es fundamental para cambiar la Ley Electoral por otra más justa y proporcional.

  1. La paradoja.

Si seguimos la recomendación de votar a partidos mayoritarios en lugar de minoritarios con el único argumento del “Voto Útil”, y si  fuéramos muchos los que siguiéramos esta recomendación, incluso se podría llegar a obtener justo el efecto contrario. El seguimiento del “Voto Útil” por muchos ciudadanos podría  provocar un reparto de escaños diferente que no refleje la voluntad de la ciudadanía. En este caso los partidos mayoritarios además de verse beneficiados por la actual ley electoral, se verían también beneficiados por la consecución de una cantidad importante de votos de muchos ciudadanos que no les consideran en conciencia la mejor opción, sino que han sido obtenidos por la difusión intencionada de una falacia. La consecución de tantos votos que sí puede dar lugar a la consecución de más escaños.

Todo esto es de sobra conocido por los políticos de los partidos mayoritarios. Es más, el invento del “Voto Útil”, claro que es útil, pero sólo para los partidos mayoritarios que han difundido esta idea aún a costa de los déficits democráticos expuestos anteriormente con el único objetivo de perpetuarse en el poder. De ahí el empeño e interés de estos partidos en que cunda y se difunda la falacia del “Voto Útil”.

Con todo lo expuesto anteriormente en mi opinión es evidente, lo “Inútil” que resulta para la Democracia el mal llamado “Voto Útil”.

Para terminar sólo me queda exponer dos conclusiones a estas líneas:

La primera, por supuesto, que para mantener y construir la Democracia, es fundamental ir a votar.

La segunda, que votemos a quien queramos votar, en conciencia, a quien consideremos que es mejor para el conjunto de la sociedad o para los intereses de uno mismo pero que votemos, y que votemos con toda la paz del mundo. Sabiendo que la única responsabilidad es la del mantenimiento y construcción de la Democracia y no la de que gobierne uno u otro partido, ya que se vote a quien se vote, ese voto siempre va a sobrar a la hora de repartir los escaños por lo que va a ser igual de Útil y de Inútil.

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